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¿Qué son?subir


Se entiende por emisión la descarga a la atmósfera continua o discontinua de materias, sustancias o formas de energía procedentes, directa o indirectamente, de cualquier fuente susceptible de producir contaminación atmosférica.

El Anexo I de la Ley 34/2007, de 15 de noviembre, de calidad del aire y protección de la atmósfera incluye una lista de las sustancias consideradas contaminantes atmosféricos.

Incluye contaminantes que se emiten directamente a la atmósfera, conocidos como contaminantes primarios (CO, dióxido de azufre, óxido de nitrógeno, etc), y los que se originan como consecuencia de reacciones químicas de estos contaminantes primarios al entrar en contacto con el aire de la atmósfera, conocidos como contaminantes secundarios, siendo la formación de ozono el más importante.

Entre los efectos que pueden ocasionar se encuentran:

  • Daños a la salud de la población general: se estima que la contaminación atmosférica ocasiona 310.000 muertes anuales en Europa, 14.000 de ellas en España. La contaminación atmosférica es responsable del incremento de los casos de cáncer, alergias, asma o enfermedades respiratorias. Son especialmente preocupantes los efectos sobre la población infantil. Un 10% de los niños europeos sufre asma, alergias y enfermedades respiratorias relacionadas con la contaminación del aire.


  • Formación de Ozono troposférico: ocasiona daños en la salud de las personas, en especial en la de niños y ancianos, provocando lesiones en la piel, problemas respiratorios (asmas, bronquitis...) o quemaduras solares, entre otros.


  • Lluvia ácida: consiste en la disminución del pH de las precipitaciones, pudiendo provocar, entre otros, graves daños en la vegetación, en el suelo y en los ríos. En este grupo de contaminantes se encuentra los óxidos de azufre, los óxidos de nitrógeno o el ácido clorhídrico.



A escala local, las emisiones procedentes de las actividades industriales inciden seriamente en el entorno de los núcleos de población, sumándose a los impactos derivados la contaminación procedente de otros focos de emisión, tales como el tráfico rodado o las calefacciones.

Las emisiones que podemos encontrar en un centro de trabajo pueden ser de dos tipos:

  1. Emisiones puntuales: son aquellas que tienen una salida a la atmósfera localizada. Es decir, suelen tener un punto concreto por donde salen a la atmósfera, como puede ser una chimenea, una torre de humos, etc. Al estar localizadas, estas emisiones son fácilmente controlables y medibles. Se habla entonces de focos fijos cuando nos referimos a aquellos puntos por donde salen las emisiones de una industria a la atmósfera.


  2. Emisiones difusas: son emisiones no localizadas (no salen por una chimenea) , y por ello son difíciles de controlar, como por ejemplo los vapores o emanaciones de gases ocasionados por fugas, derrames, manipulación de sustancias, etc, que antes de salir a la atmósfera se propagan por el interior de las instalaciones.


¿Qué hacer?subir


Informarnos sobre la cantidad y tipo de emisiones generadas en la empresa.

Garantizar que el riesgo de exposición a emisiones de sustancias peligrosas y/o a los residuos resultantes de los procesos de depuración y filtrado están incluidos adecuadamente en la evaluación de riesgos.

Controlar y vigilar el cumplimiento de las obligaciones legales:

  • La empresa tiene que comunicar a la Administración cualquier cambio (en las materias primas, combustible, sistemas de control de emisiones,...) o problema (fallo, avería,...) que pueda afectar a sus emisiones.


  • La empresa tiene que completar el Libro Registro de Emisiones (emisiones, paradas, fallos, averías, revisiones y cambios).


  • La empresa tiene que colaborar con las inspecciones que realice la Administración.


Proponer la adopción de acuerdos y compromisos con los responsables de la empresa para minimizar estas emisiones puntuales mediante la adopción de mejores técnicas disponibles, cambios en las materias primas, sustitución de sustancias peligrosas, etc.

Guías de actuaciónsubir




Clasificaciónsubir


  • Óxidos de azufre y otros compuestos de azufre.

  • Óxidos de nitrógeno y otros compuestos de nitrógeno.


  • Óxidos de carbono.


  • Ozono.


  • Compuestos orgánicos volátiles.


  • Hidrocarburos aromáticos policíclicos y compuestos orgánicos persistentes.


  • Metales y sus compuestos.


  • Material particulado (incluidos PM10 y PM25).


  • Amianto (partículas en suspensión, fibras).


  • Halógenos y sus compuestos.


  • Cianuros.


  • Policlorodibenzodioxinas y policlorodibenzofuranos.


  • Sustancias y preparados respecto de los cuales se haya demostrado o existan indicios razonables de que poseen propiedades cancerígenas, mutágenas, xenoestrógenas o puedan afectar a la reproducción a través de aire.


  • Sustancias que agotan la capa de ozono.


Normativasubir


  • Ley 34/2007, de 15 de noviembre, de calidad del aire y protección de la atmósfera.


  • Real Decreto 833/1975, de 6 de febrero, por el que se desarrolla la Ley 38/1972, de 22 de diciembre, de protección del ambiente atmosférico y modificaciones posteriores. (BOE nº 96, de 22.4.75)


  • Real Decreto 717/1987, de 27 mayo, por el que se modifica parcialmente el Real Decreto 833/1975, y se establecen nuevas normas en la calidad del aire en lo referente a contaminación por dióxido de nitrógeno y plomo.


  • Una relación detallada de la normativa sobre contaminación atmosférica puede encontrarse en la página web del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.


  • Orden ministerial de 18 de octubre de 1976, sobre prevención y corrección de la contaminación industrial de la atmósfera.



Referenciassubir


ListadoFuenteFecha publicación/consulta
EmisionesLey 34/2007, de 15 de noviembre, de calidad del aire y protección de la atmósfera, Anexo I15 de noviembre de 2007





Última actualización del documentosubir


Julio de 2010